Dispositivos y Redes Móviles


Cuando usted hace una llamada desde su teléfono móvil, este emite ondas de radio (también conocidas como energía de radiofrecuencia o 'RF') que luego se transmiten a la estación base más cercana. Una estación base consta de uno o más radiotransmisores y receptores así como radio antenas que se comunican con los teléfonos individuales en el área. Una vez que una estación base recibe las ondas de radio de un teléfono móvil, las envía a otro punto (una 'central') que luego deriva la llamada a otra estación base o a la red fija, según el tipo de llamada que se haga. Las estaciones base tienen dos factores limitantes: uno es la capacidad de llamadas que pueden manejar, y el otro es el área geográfica que pueden cubrir. Para superar estas limitaciones, las estaciones base se ubican en áreas estratégicas, conocidas como 'celdas'. Las estaciones base, cuando están correctamente ubicadas, permiten que la radiofrecuencia disponible sea reutilizada en otras celdas, permitiendo así a la red manejar muchas más llamadas. Esto también implica que la estación base debe operar a bajos niveles de potencia para no interferir con otras estaciones base en el área. Los análisis comparativos de datos de encuestas de mediciones de estaciones base han demostrado que, independientemente del país, año y tecnología móvil, los campos de RF a nivel del suelo representaban solo una pequeña fracción de las recomendaciones internacionales sobre exposición a RF. Es importante destacar que no ha habido un aumento significativo en los niveles medidos típicos desde la introducción de servicios 3G y que los niveles ambientales se han mantenido esencialmente constantes, a pesar de la mayor cantidad de estaciones base y la implementación de tecnologías móviles adicionales. Para ver más información, descargue nuestro Punto de Vista sobre la Comparación Internacional de Niveles de Exposición a Estaciones Base.